Eduardo Gil

De perlas y cicatrices
(a P.L.)

1987

...Así desfilan por la pista iluminada las divas que fueron grito y plata en otras primaveras. Las súper novas del transformismo, las mariposas nómadas, que dejaron un rastro de lentejuelas y amores de percala colgado frente al ojo turbio del océano.
...Una cabalgata de la nostalgia que lampareó desde su ocaso la chispa multicolor del Hollywood tercermundista que necesitaba el espectáculo.
Así el circo... sigue circulando en casi todas las poblaciones de la periferia, como una corriente de aire vital que se ríe libremente de la moral castiza.
Un escenario de travestimo que se parece a cualquier otro, pero sin embargo, por estar confrontado a la penumbra del excedente social, se transforma en radiografía que vislumbra el trasluz de una rista triste.
Mueca quebrada por el áspero roce que decora sus bordes. Un flujo que fuga lo precario en una cascada de oropeles baratos, donde las pasiones y pequeños deseos del colectivo se evacuan en la terapia farsante del arte vida, del taco plateado en el barro, del encaje roto, la pluma de plumero y los parches de la carpa donde se meterá el viento y la lluvia del invierno.

Pedro Lemebel
2005