“Paisajes/Landscapes” en el MAC Museo de Arte Contemporáneo de Salta
María Fernanda Abad

Diario El Tribuno, Salta, Argentina, 17 de agosto de 2008

Susan Sontag dijo que la fotografía, sin ser específicamente un arte, posee la propiedad de poder transformar en obras de arte todos los sujetos que toma por modelos. ¿Por qué son "paisajes" estos rostros de ojos cerrados?

Los llame paisajes debido a que intento provocar una reflexion respecto de la aceptacion acritica de los generos tradicionales de la historia del arte (paisaje, retrato, desnudo, naturaleza muerta, etc.)

Leí que desde hace unos años empezaste un proceso de deconstrucción con respecto a tus creencias y a tu trabajo, ¿cómo encaja tu nueva filosofía en esta muestra?

Una de las condiciones basicas de lo que considero la tarea cotidiana de un artista es preguntarse acerca de lo que esta haciendo, como lo hace , por que y para quien. Replantearse permanentemente si es posible ir un poco mas alla, tensar algo mas la cuerda...
Si algo es imperativo es autodesafiarse permanentemente y no conformarse con lo que se ha conseguido. Me resisto a instalarme en el lugar de las certezas sino que me parece que el territorio de la duda, lo incierto es el territorio fertil de la creacion.  De modo que, no hay en mi un cambio en mis creencias sino que reafirmo mi metodologia de autocuestionamiento permanente. Esto se puede comprobar viendo mis primeros trabajos a principios de los ochenta y observando como se va transformando paulatinamente con el paso del tiempo. Pasando del blanco y negro bressoniano tradicional hasta la incorporacion del color y el gran tamaño en mis ultimos trabajos. Del documento con profundo y explicito contenido social o humanista o de denuncia (segun las distintas formas de analizarlo) hasta mi etapa mas simbolica hace unos diez años, luego algo mucho mas criptico y abierto,  para terminar en mis ultimas fotografias (entre las que se puede incluir Paisajes) en las que intento correrme del lugar del saber, del oficio, de lo “artistico”…donde no quiero enfatizar nada sino solo mostrar, poner un marco, dejer que el referente se imponga, trabajar como un operador neutral que se aparta sin opinar, suspender el juicio…
En la misma logica puedo incluir mi incursion en el video. Acabo de presentar NosOtros en el Centro Cultural Recoleta de Bs.As., un video de 1h 50m acerca de los fotografos y aquellos que utilizan la fotografia o la camara fotografica en su trabajo.  Una experiencia estimulante que estoy disfrutando muchisimo.
Este video tiene que ver con una necesidad personal que lleva años en estado latente y ahora puedo concretar pero tambien tiene que ver con la creciente mestizacion de las disciplinas artisticas y la creciente permeabilidad de la fotografia a otros medios. A la vivificante y enriquecedora desaparicion de las fronteras…

Relacionado con lo anterior, ¿por qué surgió en vos esta necesidad de cuestionar viejas certezas?

Creo que en mi, es de origen genetico/ideologico. Siempre fui bastante inconformista tanto respecto del estado de las cosas del mundo como respecto de mi mismo. Nunca me gustaron los preceptos inamovibles, incuestiobables, las verdades inconmovibles… Entre Parmenides y Heraclito me incline siempre por el ultimo.

En tus obras se rompió ese hilo invisible que une la mirada del retratado con la del espectador. De un lado, mutilaste la mirada. ¿Cuál es el efecto esperado?

Siempre hice retratos al estilo tradicional. Gran parte de mi obra esta conformada por ellos. En muchisimas oportunidades teorice acerca de la importancia de la mirada en ellos. Hable de la famosa empalizada de fuerzas de Barthes, de ese imprevisible momento en que algo “se filtra” en el retratado y que define la batalla entre fotografo y modelo,  ese “instante de cristal” en el que buscamos algo que desconocemos y solo reconocemos cuando aparece como un destello fugitivo, etc. La mirada como fundante y esencial…
Justamente al presentar los rostros con los ojos cerrados me he desafiado y he intentado privarme de aquello en lo que me apoye siempre. Tambien desafie al espectador ya que en el retrato clasico, la mirada de la fotografia le devuelve su propia mirada y lo confirma en su lugar de existencia, esto es lo esperable, es tranquilizador.
La mirada del que mira no encuentra en Paisajes nada que le vuelva para reafirmarlo en el lugar del que mira sino que se le vuelve como un boomerang de su propia vision enfrentandolo a su propia otredad…esto es inquietante…algunos lo llaman siniestro…

Vi otras notas acerca de "Paisajes" donde contás el proceso de esta muestra, la idea primigenea y cómo desarrollaste el proyecto (quiénes son los modelos, el por qué de los ojos cerrados, etc). Hoy en día parece haber una predilección de los artistas por el componente conceptual: no importan tanto las cualidades de la imagen resultante como la idea que hay detrás. ¿Lo ves así?

La idea surgio, como siempre, de la dialectica teoria-praxis. Haciendole retratos a Gabriela Liffschitz, en un momento aparecio, como jugando, la idea de hacer una foto con los ojos cerrados (ya ella estaba muy enferma y sin pelo), mostre sus retratos pero, luego de fallecida, me parecio que la foto con los ojos cerrados era como un golpe bajo y me negue por bastante tiempo exponer esa foto, que sin embargo me atraia e inspiraba.
Esto fue dando lugar a la reflexion teorica que culmino en Paisajes donde propongo la confrontacion de la que hablaba recien.

Desde principios del siglo XX, la imagen (lo retiniano como diria Duchamp) fue adquiriendo un valor relativo para los artistas. Este proceso deconstructivo tuvo su momento culminante en los años sesenta y setenta en donde las semillas (tambien pueden entenderse como cargas de profundidad) sembradas por el autor de Fountain dieron sus mejores frutos.
En lo personal, me interesa mucho lo visual, la imagen…pero considero que hoy por hoy el texto, el discurso, el contexto son imprescindibles a la hora de interactuar con una obra. Creo que hay distintas posibilidades de lectura ante los hechos esteticos: la primera y elemental es  la que se queda en la superficie, en “lo que esta a la vista”, luego a modo de las capas de la cebolla hay posibilidades de ir encontrando significados y complejidades diversas y a distintas profundidades. Todos las lecturas son validas y adecuadas a lo que cada espectador puede (y quiere) ver.
Ocurre lo mismo que con la emocion. Estan aquellos que  siguen buscando en los viejos codigos visuales las mismas y remanidas  formulas de la emocion sensiblera y epidermica, lo que Philipe Dubois llama “la estetica redundante” que no ha variado en los ultimos 100 años.
Muchos otros nos emocionamos ante planteos o desafios cuestionadores del orden de las cosas que no apelan al lagrimon sino  al pensamiento o a la reflexion y si ademas son visualmente potentes mucho mejor.

El artista no siempre elige ni decide qué parte de su obra impresionará o quedará para la posteridad. El público manda. ¿Cual es tu experiencia en este sentido? Las obras que más impactaron , ¿son las que esperabas?

En general, en mi obra actual no me interesa buscar el impacto. Generalmente me interesa mas que el espectador se sienta ligeramente perturbado y que  mi obra lo induzca a reflexionar. Generalmente cuando me decido a mostrar algo es porque ya lo he probado conmigo mismo durante bastante tiempo. La obra primero me tiene que cerrar a mi.  Luego la pongo a circular y ahi me subyuga ver que le pasa a la gente y recibir de vuelta lo que ella ha provocado. Esa es una experiencia intransferible y necesaria.

¿Cómo creés que afectan las nuevas tecnologías a la fotografía? Con la cámara digital, ¿se ha desatado una especie de diarrea visual que superpone el azar sobre el oficio y el "talento"?

Ha fines del siglo XIX  se decia que ya se habia fotografiado todo, Susan Sontag hablaba en los ´70 de la polucion visual.
Creo que al igual que cuando en 1888 aparece la Kodak 100 vistas, todo el mundo  se pregunto a donde terminariamos con tanta gente haciendo fotos salvajemente, hoy la banalizacion y la espectacularizacion de la intimidad en la blogosfera definen el modo de produccion de imagenes en el que estamos inmersos.
La facilidad para producir, transmitir, manipular imagenes son datos de la realidad que se incorporan a todas nuestras actividades cotidianas tengan que ver o no con lo artistico.
Como en el arte contemporaneo no me interesa demasiado lo que tenga que ver con el oficio ni creo en el puro  talento sino que me aportan mas las ideas, el trabajo sistematico y las propuestas esteticas, no tengo contradicciones con la produccion masiva de imagenes. Disfruto las ventajas de lo digital, uso camaras analogicas y digitales, utilizo procesos hibridos segun lo que en cada caso me convenga mas y no tengo prejuicios acerca de las herramientas sino acerca de los resultados…

¿Qué te importa más: que a tus fotos se las estudie, se las socialice, se las preserve o simplemente se las disfrute?

Me importan todas y cada una de esas y otras posibilidades.

¿Hacia dónde creés que va esta serie?

Si lo supiera seria aburridisimo…